Áreas Naturales Protegidas...

y Guardaparques

El Centro de Documentación para Trabajadores de las

Áreas Naturales Protegidas

de América Latina y el Caribe

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Editorial del Boletín No. 226, Enero 2021:

Antes que nada un homenaje a un caído en servicio, hace pocos días asesinaron al colega peruano que trabajaba protegiendo vicuñas Urbano Sillerico Cruz. En el mismo país asesinaron al militante ambientalista Jorge Muñoz Saavedra, quien había sido amenazado por traficantes de especies forestales (Gracias a J. Fernández por la alerta), y que se viene a sumar a una larga lista de caídos en servicio para sus semejantes (Gracias Jim, ya un colaborador permanente). Triste y lamentable fin de año, nuestras condolencias a familiares, amigos y compañeros de trabajo de ambos y demandamos Justicia.

Tema I: COVID en Áreas Naturales y Áreas Naturales Protegidas (ANPs) en Latinoamérica y El Caribe.

La apertura al Uso Público Recreativo - Turístico mediante diversas estrategias está siendo afectada por el incremento de contagios en todo el mundo, provocando en la región el cierre de las ANPs en varios países como México y Panamá, y no solo las ANPs, sino que muchos más cerraron sus fronteras a los turistas para hacer más lento el arribo de la segunda ola y minimizar los riesgos de contagio en las fiestas de fin de año. Y causó revuelo la llegada del virus a la Antártica con personal de una base chilena que fue evacuado oportunamente.

Los trabajadores de las ANPs de la región siguen contagiándose, afortunadamente no nos han llegado noticias de fallecimientos, pero aún no se están realizado estadísticas, por parte de sindicatos, organizaciones de trabajadores y guardas ó los organismos administradores.

Tema II: ¿Hacia dónde va la organización del personal que trabaja en las Áreas Naturales Protegidas (ANPs)?

Tema complejo, con muchas puntas en el ovillo, presentaremos un análisis somero y unas reflexiones al respecto aplicadas a América Latina y El Caribe, parte de un artículo en elaboración.

La administración y el manejo de las ANPs es posible por sus trabajadores (aunque para su conservación y protección no somos suficientes, tema para otra editorial), el personal Administrativo, Contable, Técnico, Profesional y Científico, de “Apoyo” (que poco me gusta esa denominación): logística, infraestructura, mantenimiento, Combatientes de Incendios, Guardaparques. Hay roles que en algunos casos se intercambian, por ejemplo técnicos y profesionales de diversas áreas del conocimiento en el rol de guardaparques, guardaparques como combatientes de incendios, entre otros. La lista de profesiones y oficios es innumerable y –en apariencia- no todos tienen que ver directamente con la conservación de biodiversidad y el patrimonio cultural asociado, pero el conjunto sí. En varios países todos son considerados Guardaparques.

Reúnen el conocimiento, habilidades y destrezas para administrar unidades de conservación –cada una con características propias- y como Sistema local, nacional, regional (en un futuro pues hoy los sistemas son apenas una aspiración). Bajo la influencia de corrientes internacionales de conservación y las políticas nacionales de los gobiernos sucesivos que pueden ser totalmente opuestas, en esos casos los trabajadores funcionan como un amortiguamiento a propuestas extremas que puedan generar cambios irreversibles, por ejemplo las que han intentado los gobiernos neoliberales de la región con proyectos de turismo extractivista e instalando la infraestructura dentro de sus límites.

Las diferencias de manejo entre países están relacionadas a las características propias de cada uno y al origen de sus ANPs, a pesar de los manuales y recetas, esas diferencias existen y son importantes en muchos sentidos.

Es esperable que los países vecinos compartan más similitudes que con otros lejanos, no ocurre siempre. Por ejemplo Chile favoreció la creación de Reservas Forestales como recurso maderero, Argentina los Parques Nacionales para promover la visitación y el Turismo, y Uruguay creó Parques Históricos en sus fortalezas (lo leímos hace tiempo, no podemos recordar el autor original para rendirle tributo).

Con todas esas particularidades se implementa una herramienta de conservación que además va cambiando, en el futuro la administración de las ANPs, será diferente a lo que hoy conocemos. El modelo "sin gente", que define las Categorías de manejo de mayor naturalidad (supuesta) e intangibilidad llega a su fin, fin establecido por la imposibilidad de aplicarlo ya que implica el desplazamiento de millones de personas y no solucionará los problemas ambientales que están en otro lugar y relacionados a un sistema económico - financiero predador.

En ese escenario se desempeñan los trabajadores, y se determina la conformación y organización del personal. Y más importante aún, esas influencias intelectuales y políticas determinan su labor, de todos los trabajadores y particularmente los que denominamos Guardaparques (denominación genérica a los fines de esta Editorial) y de su relación con los pobladores.

Éstos han visto cómo sus tareas sean han hecho cada vez más complejas (Paz Barreto, 2010 a y b). Sus funciones históricas y sucesivas son:

• Control y vigilancia (caza y tala ilegales, incendios, entre otros)

• Seguridad de los visitantes (posibles accidentes y otras causas)

• Atención al visitante (brindando información)

• Educación ambiental / interpretación de la naturaleza (búsqueda de un cambio en el visitante)

• Apoyo a la investigación científica (conocimiento y capacidad operativa en el terreno)

• Relación con las comunidades y resolución de conflictos (en la escala en que trabaja un guarda)

Puede resultar extraño que la última tarea incorporada sea la relación con las comunidades, pero si lo relacionamos con las corrientes de pensamiento que originaron los “parques sin gente”, el rol establecido desde el inicio fue “no relación”, sino la expulsión, y a eso se limitaba (y aún ocurre), con muy poca reflexión por parte del personal involucrado.

Entonces… llegamos a un trabajador generalista capaz de realizar cualquier tipo de tarea, la figura emblemática que representa a las Áreas Naturales Protegidas, que se integra a un equipo cada vez más numeroso e interdisciplinario, personal que también llega a los sitios remotos antes restringidos solo a los Guardas “tradicionales”.

Por diversos motivos todas las tareas mencionadas han dejado de ser exclusivas de ese grupo específico de los trabajadores de las ANP, incluido el control y fiscalización y la seguridad ya que en diversos países se ha avanzado en incorporar las fuerzas de seguridad a cumplir funciones en las ANPs, hemos compartido en este boletín cada uno de los casos que nos hemos enterado. Particularmente esta función ha sido puesta en crisis con las Áreas Marinas Protegidas.

Básicamente es un extensionista a diferencia de colegas de otros continentes y países. El Guardaparques Policía (como los colegas Estadounidenses que nos sorprendieron apaleando manifestantes bajo las órdenes del el exPresidente Trump), no es el rol otorgado del Rio Bravo hacia el sur y el mar.

También es diferente la implementación de la figura del Guardaparques, que va desde un sector específico separado orgánicamente del resto de los trabajadores –esto ocurre en países en los que surgió en etapas más tempranas y coetáneas con el surgimiento de las primeras ANPs-, a otros en los que esto no ocurre.

Para graficarlo vamos a compartir información que hace hincapié en las guardaparques mujeres, las que están ocupando su lugar en un espacio que les estuvo vedado por mucho tiempo, y que trae situaciones particulares a resolver.

La primera está vinculada al Día Internacional de los Guardaparques del año 2018 y describe las tareas desempeñan en el Amazonas colombiano: Eliana Martínez es Zootecnista y Jefa del PNN Amacayacu, Xiomara Forero es Bióloga- Profesional el PNN Cahuinarí, Maria Taimal - Indígena Cofán - Técnica ambiental y experta indígena del Santuario de Flora Plantas Medicinales Orito Ingi Ande, Flor Ángela Peña Alzate - Técnica ambiental y sabedora local del Parque Nacional Natural La Paya, Diana Alexandra Lucena Gavilán – Geógrafa, Profesional PPNatural Chiribiquete, Doris Rojas Toledo, Tecnólogo en Recursos Naturales Renovables, PNN Alto fragua Indi Wasi.

Recomendamos el artículo, son Guardaparques que tienen una profesión específica de aplicación a la unidad de conservación en la que se desempeñan, por otra parte su lectura es la dio origen a esta Editorial.

Para el mismo país, Colombia, y en relación a los Caídos en Servicio, rescatamos el Informe del “colectivo de guardaparques” (autodefinido así) de ese país entregado a la Comisión de la Verdad en donde relatan cómo fueron afectados por la guerra. En los últimos 40 años ha habido 17 guardaparques asesinados, un desaparecido y un exiliado. Desde 2018 piden que áreas protegidas y sus guardianes sean reconocidos como víctimas ante la Jurisdicción Especial para la Paz (Gracias H. Velásquez). Este colectivo considera a todos como Guardaparques, independientemente de su profesión y tarea.

El otro artículo se refiere al equipo de mujeres que maneja la Reserva Privada Cañada El Carmen de Guyra, Paraguay, si miran la foto en el enlace verán la remera-franela-sudadera transmite claramente el mensaje "Soy Guardaparque": “Entre las múltiples labores realizadas se destacan los monitoreos de biodiversidad, mediante la instalación y control de cámaras trampa, la observación de aves, el patrullaje y mantenimiento de senderos, así como la siembra de hortalizas y vegetales para autoconsumo.”

En México, tiene “un perfil híbrido con una visión integradora que abarca una realidad tridimensional entre aspectos socioculturales para vincularse con la población humana, aspectos económicos para generar proyectos productivos sustentables, y aspectos ambientales de la biodiversidad, además de destrezas para desempeñarse en ambientes silvestres.” (López Jiménez, 2018).

Se ha dicho que “No es raro que los guardaparques sean antiguos madereros, cazadores, pescadores y hasta mineros informales. Muchos son indígenas o campesinos. Cuando ellos comprenden la importancia de su nueva misión, aplican toda su experiencia de convivencia con la naturaleza para defenderla. Otros, los menos, son de origen urbano” (Dourojeanni, 2015). Esta realidad se está modificando en algunos países, rápidamente, por un proceso que se retroalimenta basado en los requerimientos de los organismos de administración que incluyen una titulación previa, y el surgimiento asociado de un importante número de ofertas académicas para de personal de terreno, algunas nacionales, otras con proyección internacional.

En la organización de los trabajadores encontramos otra evidencia de la transversalidad de las tareas en las ANPs: Sindicato de Trabajadores de Parques Nacionales Naturales de Colombia, Sindicato de Funcionarios de la Secretaría del Ambiente (Paraguay), Sindicato Único de Trabajadores del SERNANP (Perú), Sindicato Unitario Nacional de Empleados del Instituto Nacional de Parques (Venezuela). En Argentina, país federal, dos sindicatos nacionales de empleados estatales representan a trabajadores de las diferentes jurisdicciones –incluyendo Guardaparques- (ATE, UPCN), y está en formación desde hace varios años un Sindicato de Guardaparques Nacionales de la República Argentina, integrado sólo por Guardaparques con esa condición, que aún no cuenta con personería jurídica.

En Resumen: en el terreno ya no encontramos solo a los Guardaparques (considerados en sentido estricto), con origen rural y nivel educativo primario o secundario, o egresados de Instituciones académicas con una educación generalista que tienen como tarea central el control y fiscalización, sino trabajadores con una variedad de conocimientos y títulos cuyas tareas confluyen con los objetivos específicos de conservación de la unidad de conservación.

El Estado es el empleador con mayor cantidad de trabajadores de las ANPs, y utiliza los mecanismos tradicionales para su organización en compartimentos estancos: Escalafones y Agrupamientos abarcando todos los empleados (no consideramos a los que trabajan en Salud, Educación, Seguridad), por ejemplo: Administrativo - Profesional – Técnico - Auxiliar Asistencial - Servicio de Apoyo. En Argentina los Guardaparques Nacionales se organizan en escalafones propios, lo que está siendo replicado en algunas de las jurisdicciones provinciales, también lo han logrado los Combatientes de Incendios Forestales. Se superan inequidades y vacíos legales mediante mecanismos que están perdiendo vigencia.

El personal contratado en general se rige por otras normas, con las mismas obligaciones pero menos derechos laborales, a pesar que algunos países son los más numerosos, como Perú.

Esta forma de organización tiene influencia sobre otras formas de gobernanza: Privadas, Comunitarias, Indígenas, Universitarias entre otras.

Estas normas –estatutos- “buscan ordenar” una realidad heterogénea que conduce a un corral con límites preestablecidos poco útiles para el manejo efectivo de las ANPs.

La organización determina aspectos como: carrera, salario, remuneraciones diversas vinculadas a las tareas y nivel educativo alcanzado, derechos, deberes, sanciones, las funciones, hasta el tipo de uniforme y el mensaje que transmite, desde características cercanas a una fuerza de seguridad a otras más asociadas a ropa civil, como en Colombia.

La Organización del personal tiene influencia directa sobre el manejo de las ANPs, hemos llegado a la conclusión que una opción más adecuada es un Escalafón propio que abarque al personal que se desempeña en Áreas Naturales Protegidas, que permita la movilidad horizontal y vertical, con incorporaciones en cualquier momento de la carrera si se cumplen con los requisitos correspondientes.

En el mundo y la región hay experiencias sobre la organización del personal de las ANPs, desde hace décadas en Asia se vienen analizando y realizando propuestas (Appleton y otros, 2003), el primer autor hoy es el líder del grupo de trabajo Desarrollo de Capacidades de la Comisión Mundial de Áreas Protegidas-IUCN). En la región algunos países tuvieron iniciativas no concretadas como Argentina, Chile desarrolló una organización del personal en base a Competencias.

Además de los organismos administradores de ANPs, esta situación debe ser contemplada por las organizaciones que convocan Guardaparques, las asociaciones y las federaciones. Sus definiciones dejan afuera a muchos trabajadores que tienen funciones de Guardaparques aunque no se denominen como tales, por lo que hemos propuesto Asociaciones de Trabajadores de ANPs.

Otros actores que deben adaptarse son las Instituciones Académicas que educan – forman personas que se van a desempeñar en ANPs. La llegada de profesionales con títulos de diversas áreas del conocimiento, sobre todo a los niveles de conducción (Arquitectos, Biólogos, Abogados, Ecólogos) se ha enriquecido con otros (Antropólogos, Arqueólogos, Turistólogos), en algunos casos profundizando/especializándose mediante cursos, diplomaturas, posgrados. Antes adquirían el conocimiento sobre la marcha.

Más cerca en el tiempo la oferta académica orientada a los trabajadores con tareas en el terreno –los Guardaparques- han crecido exponencialmente mediante títulos de pregrado o diplomaturas, dirigida a ese modelo administración de las ANPs que va perdiendo vigencia, tanto en la ocupación territorial como en paradigmas de manejo.

Por otro lado casi todas presentan debilidades en los aspectos que tiene que ver con las habilidades y destrezas para el trabajo en ambientes silvestres y/o rurales. Parte de las mismas las tenían las personas con origen en el medio rural que están perdiendo esos espacios laborales, o se brindaban en servicio, hoy se exigen como requerimiento previo en las convocatorias laborales. Un área particularmente desatendida es la vinculada a los aspectos indelegables del personal con funciones de control y fiscalización: procedimientos y manejo de herramientas como el arma.

La adecuación de Planes de Estudio (y Programas) en un proceso lento que no acompaña la rápida evolución de la gestión de las ANPs, y hemos detectado falta de comunicación (ida y vuelta) con los organismos administradores.

Para finalizar esta extensa reflexión de comienzo del año 2021, la administración de ANPs se presenta para el futuro muy dinámica, con tareas dentro y fuera de sus límites, basada en equipos de trabajo complejos y especializados para cada unidad de conservación, que deberán compartir su experiencia con otros (no solamente con la publicación de artículos en revistas especializadas) para lograr que funcionen como sistemas. Con la mayoría de los integrantes desempeñándose en el terreno –los organismos con concentración de trabajadores en centros urbanos y sedes centrales no son funcionales-, para eso es necesaria una re organización de los trabajadores adaptada a esas condiciones (todos son Agentes de Conservación, concepto que estuvo restringido a los Guardaparques), y una relación más estrecha con las instituciones académicas que forman ese personal, sin mencionar el fortalecimiento de las actividades de investigación con personal propio y externo.

Dejo para el final algo que me preocupa a nivel personal. Todos tenemos una deuda importante con el personal baqueano –aquellos sin educación formal o niveles educativos iniciales-, un alto porcentaje proveniente del medio rural, que está siendo desplazado por diferentes mecanismos y que además quedan relegados a los puestos más bajos (en categoría, remuneración, beneficios), siendo que han sido los verdaderos instructores de las tareas rurales, desplazamientos en el terreno y conocimiento del medio de los que han llegado con su Título Diploma recién recibidos.

Una anécdota: Hace tres años, desempeñándome como destino temporal en un parque nacional con 70 años de creación, mientras realizaba una tarea planificada (censo de aves acuáticas) con personal de apoyo, “descubrimos” una especie nueva para el parque, un mamífero. No estaba en la lista de fauna ni había menciones en relevamientos, artículos publicados, etc. Mientras elaboraba el Informe Técnico efectué las consultas de rigor a pobladores y a los compañeros de trabajo, un 60% de ellos de origen local y rural, los mayores con escuela primaria no terminada, los más jóvenes con escuela secundaria. Resulta que era una especie conocida, al punto que se la reconoce en la topinimia (la laguna de las…), de niños jugaban con ellos y algunos habían sido cuereados / despellejados / desollados por esas mismas personas en otro momento de su vida no relacionado a la conservación. Setenta años, al menos 40 de ellos con personal destinado en forma temporal por el sistema de traslados imperante -incluyendo el nivel de conducción-, con presencia de profesionales de la biología, la veterinaria, la agronomía involucrados, etc. realizando tareas diversas. Evidentemente estos actores relevantes, gente de la tierra, deben ser considerados en la forma correspondiente, tienen un lugar en la organización del personal, y no es en los escalones inferiores. Y su conocimiento resulta imprescindible.

Appleton, M. R., Texon, G.I. & Uriarte, M.T. (2003). Competence Standards for Protected Area Jobs in South East Asia. ASEAN Regional Centre for Biodiversity Conservation, Los Baños, Philippines. 104 pp.

Dourojeanni M. (2015). Los Guardaparques de América Latina. Agenda Ambiental. Derecho, Ambiente y Recursos Naturales. Pag. 45 – 47.

López Jiménez L.N. (2018). Perfil profesional del Guardaparque en México. Áreas Naturales Protegidas Scripta Vol. 4 (1): 49-71.

Paz Barreto, Daniel (2010a). Capacitación de Guardaparques en Argentina. Revista Parques. FAO – Red LAC

Paz Barreto Daniel (2010b). Capacitación de Guardaparques en América Latina. Revista Parques. FAO – Red LAC

Daniel Paz Barreto, Editor info@guardaparques.org Página Web